Araceli García
ARACELI ES UNA DE LAS CINCO CAJERAS DE LOS SUPERMERCADOS SUPERSOL E HIPERDINO QUE HAN VIAJADO A MÉXICO PARA CONOCER EN PERSONA LOS PROYECTOS QUE ESTÁN APOYANDO TODOS LOS DÍAS CON SU TRABAJO. A SU VUELTA QUISO COMPARTIR CON NOSOTROS SU EXPERIENCIA.

¿Cómo valoras la experiencia en México, fue como lo esperabas?
No sé como empezar a contar mi experiencia, te puedo decir que fue inolvidable, única; nunca pensé vivir esos días tan intensos y llenos de emoción.
Cuando nos reunimos todas las cajeras fue un encuentro maravilloso, y más sabiendo la labor que íbamos a desempeñar: solidaridad.
De los dos colegios que visitamos el que más me impactó fue el colegio de Puebla. En él fue donde más intensamente viví la experiencia con esos niños tan maravillosos, educados y siempre con una sonrisa en sus caras a pesar de la pobreza y todas las necesidades que tienen. Son únicos, de verdad. No me arrepiento de nada de lo vivido, volvería de nuevo, pero por más tiempo para saborearlo todo mejor y disfrutar más con los niños.
Me esperaba algo así, pero una cosa es hacerte a la idea y otra vivirla en persona. Lo único que quiero es transmitir esto a todos: que hay que seguir luchando y vendiendo tarjetas de 1 Kilo de Ayuda para Educación para que esos niños tengan todo lo que necesitan (que es mucho), y que si tienen dudas de si esas ayudas llegan a las manos de esos colegios, yo les contesto en primera persona que SÍ: lo he vivido, y lo he pasado mal en cuanto a lo que he visto.
¿Qué fue lo que más te sorprendió? Lo que más me sorprendió y me impactó fue cuando llegamos al Colegio Puebla Amiga; los niños se volvieron locos de contentos. Hay que ayudar mucho para lograr que esos niños vayan a su centro de estudio y este esté en buenas condiciones. Me impactaron muchas mas cosas, pero la educación y los modales de esos peques se merecen un SOBRESALIENTE.
Si pudieras guardar un momento vivido en México y envolverlo para regalárselo a todos los compañeros que hicieron posible la recaudación para 1 Kilo de Ayuda para Educación, ¿cuál sería ese momento?
A esos compañeros que hicieron posible la recaudación de 1 Kilo de Ayuda para Educación de la Fundación Altius Francisco de Vitoria les envolvería en una caja de regalo a todos los niños del Colegio de Puebla con sus sonrisas, alegría y educación, y les diría que siguieran haciendo más campañas de ayuda para esos niños y para que se hagan realidad sus sueños.
¿Crees qué la experiencia te ha cambiado de alguna forma? La experiencia vivida me ha cambiado en muchos aspectos: -A ver las cosas desde otro punto de vista, a ser más positiva. -A no quejarnos de cualquier problema sino resolverlo y seguir adelante. A vender tarjetas de 1 Kilo de Ayuda para Educación para que las ilusiones de esos niños se hagan realidad.
¿En qué pensabas cuando jugabas con los niños de la fundación? Pues la verdad es que me acordaba mucho de mis hijas, a las que nunca les ha faltado de nada; comparándolas con esos niños ellas son ricas. Los niños de los colegios me enseñaron una buena lección: a conformarme con lo que tengo, y que las cosas en la vida, vengan como vengan, tienen solución.
Por eso espero que todas esas personas que han hecho que este sueño se haya hecho realidad sigan trabajando por estos niños, y que nosotras, como cajeras solidarias, vendamos muchas tarjetas de 1 Kilo de Ayuda Educación para seguir haciendo realidad los sueños de esos niños necesitados. Yo estoy dispuesta para todo; contar conmigo para lo que necesitéis.
Un abrazo a todas las personas que han hecho posible este viaje tan hermoso e inolvidable.

Niños
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Familia MateosPuebla, México
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José Luis11 añosPuebla
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Mª Virginia CruzMaestraPuebla
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Familia Giménez
Colaboradores
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Fernando35 añosColombia
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Fernando44 añosZaragoza
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Pablo37 añosMurcia
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Ana29 añosMadrid
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Susana35 añosMadrid
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Gloria17Madrid
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Cristina33 añosCuenca
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Víctor21 añosMadrid
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Araiky17Rep. Dominicana
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Araceli García45Tenerife





























